REFLEXIONES A PIE DE TABLERO (Accésit del XX Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar)
Ahí estaba, a tres centímetros del poderoso alfil, a punto de matar al rey blanco. Todo un honor para cualquier ficha, y mucho mayor teniendo en cuenta mi condición de peón. Era una decisión sencilla, solo tenía que dar un paso firme, y esa noche en la caja todos brindarían en mi nombre… incluso las torres que tenían por costumbre mostrarse distantes. De repente percibí la presión de los dedos índice y pulgar alrededor del cuello. Y con ellos volví a notar esa sensación de desprecio hacia los míos, tan extendida entre cuadrículas. Nunca se nos respetaba, ni en estos instantes cruciales en los que nos convertíamos en imprescindibles soldados de largo sable.
Magnífico!!
ResponderEliminarUn relato que me atrapa, está excelente.
Abrazos.
Gracias Genessis, aunque a mi me parece bastante modesto. Un simple juego de cambios.
ResponderEliminarUna perta.
Jajá....¡y mira que hacía tiempo que no te visitaba! pero cómo me alegro de hacerlo por la sonrisa que me llevo puesta. Dices que es "modesto", bueno, a mí me parece que juegas con la supuesta inmovilidad de las personas de una forma soberbia, y que tiene una doble lectura en la que solo hay que rascar un poco.
ResponderEliminarUn besazo para ti y que el 2014 te traiga buenas atmósferas para ambientar tus relatos. :) (Y procuraré llegar más a menudo.... y recobrar el tiempo que a veces me falta :)