EN OCASIONES SE PASAN

PATIO INTERIOR (no es mío, aunque me gustaría)

Cuando, como cada tarde, regrese su padre a casa, Pedro estará escondido en el armario. El portero aprovechará para tirar la basura; la vieja del ático bajará a comprar ese paquete de sal que siempre falta en el momento más inoportuno. Algunos vecinos subirán el volumen del televisor. María preguntará por qué la mamá de Pedro llora todos los días. A esa hora estaré liada con la cena y no será posible responder. La cogeré en brazos, cerraré la ventana de la cocina y pondré en marcha el extractor: no soporto ese olor a pescado del patio interior, y además, el pollo rebozado siempre humea demasiado.

AQUÍTIENE CALEIDOSCOPIO SU HOGAR VIRTUAL.

3 comentarios:

  1. Magnífico homenaje el que le dedicas a Xabier con su micro finalista del pollo que humeaba demasiado y que tantos quebraderos de cabeza nos dio en la siguiente semana.

    ¡¡Fue rotundo!!.

    Besos desde otro lugar que también guisó algunos pollos, (sin tanto éxito, claro).

    ResponderEliminar
  2. La verdad es que hay microrrelatos que desde la sencillez más absoluta escuecen y además resultan incuestionables.

    Pero en cuanto a cocina se refiere, no creo que desde tu tres estrellas Michelin tengas nada que envidiar.

    Una perta Laura.

    ResponderEliminar
  3. Hola, estoy visitando a todos los colegas que participaron en el Vendaval, me pareció una forma muy buena de unirnos.
    Quería conocer el espacio particular de cada uno.
    Un abrazo.
    HD

    ResponderEliminar