EN OCASIONES SE PASAN

SINE DIE


El otro día, a las seis de la tarde, me pasé  por la Casa del Libro con ánimo de comprar la novedad más reciente de cuantas tuviesen expuestas. Cuando llegué, para mi sorpresa y la de muchos otros (que permanecían con la boca abierta clavados a las puertas ) la encontré cerrada.

Extrañado, decidí preguntar a un señor despierto (que casualmente pasaba por allí) si sabía el porqué de tanta ocultación y él, muy amablemente, me respondió que, desde la liberalización de horarios comerciales y tras numerosos estudios de mercado, habían decidido abrir desde las 12 de la noche a las 8 de la mañana, pues los potenciales clientes (guiados por el poderoso influjo de la caipirinha) se sienten en esa franja horaria más predispuestos a la compra de clásicos y otra literatura de menor peso (entiendo quiso decir desde una perspectiva puramente física de la sustancia).




10 comentarios:

  1. Pues extraño el horario de compras, pero has visto que la gente se acostumbra a todo...
    Lindo lugar tienes por aquí.
    I'll be back.

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    1. Bienvenida Mónica, por aquí estaremos con nuevos cuentos que mostrar.

      Lo del horario es puro marketing en el país de Don Pinpon.

      Una perta.

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  2. Pues espero que eso no suceda. Porque a eso de las doce me secuestra un sueño profundo del que no podría desquitarme ni por el mejor libro de cuentos recopilados de Chéjov.

    ji,ji...seguro que a esas horas lo que más se vende son libros de autoayuda para combatir el insonmio.

    Besos desde mis palabras.

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    1. Ya ves, entre cortina de humo y cortina de humo se han vuelto locos, y al final se inventan estudios para justificar tanta inoperancia.

      Gracias por el comentario Laura. Una perta.

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  3. ¿Es verdad o ficción?
    Si es ficción, eres súper creativo ilustrando así las cosas que pasan en la vorágine cotidiana de nuestro mundo ajetreado.
    Si es verdad, el pobre "librero" debe cambiar su ritmo de vida al compás de los posibles compradores....

    Un abrazo de sábado

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    1. Digamos que es una ficción nacida de la verdad de tener un gobierno que como medida de impulso del consumo (y por ende supuestamente del empleo) lo único que se le ocurre es favorecer la libertad horaria. Gracias por el piropo.

      Una perta.

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  4. ¡Qué gracias! Al principio me engañaste y pensé que La casa del Libro cerraba. Tiene guasa que la caipirinha haga consumir clásicos, la cuestión es, ¿los leerán tras la resaca?
    Un abrazo

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    1. Bienvenida Sigrid a esta nuestra comunidad. Yo creo que lo que no consiga la caipirinha no lo consigue nadie. Por ello, el estudio de mercado mencionado lo hice con un par de estas en el cuerpo. Seguro que podría leerme dos tomos de la SALVAT, mientras remuevo el hielo.

      Una perta.

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  5. Bueno, ese horario también está bien, no me importaría. Aunque no tengo yo muy claro que eso de la caipirinha y su consumo predisponga a consumir clásicos.

    Besitos

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    1. Si lo dicen los legisladores, será verdad, y si encima sale en las noticias, más todavía. Además, mi fuente (tele 5) es incuestionable. De hecho esta abalado por la Santísima Trinidad.

      Una perta.

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