EN OCASIONES SE PASAN

EL POZO (no es mío, aunque me gustaría).

Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior. "Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje.

Este "breverrelato" es obra de LUIS MATEO DÍEZ.


4 comentarios:

  1. Un micro fantástico, sin duda.

    A mí tambien me gustaría haberlo escrito.

    Un abrazo,

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  2. Me alegra coincidir contigo, es un síntoma positivo.

    Una perta Pedro.

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  3. A mí también me hubiera gustado escribirlo. No importa cuantas veces lo lea, siempre me produce la misma inquietud.

    Besitos

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    1. Supongo que lo bueno de escribir es que obliga a leer, y el leer te permite saborear la vida y el ingenio de otros.

      Me alegra coincidir contigo. Una perta.

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