EN OCASIONES SE PASAN

HACIENDO LA MALETA

Cientos de personas anónimas, desconocidas, lejanas entre sí abrían simultáneamente sus maletas y guardaban las prendas de vestir esenciales. Los había temerariamente rápidos, urgidos por la situación; otros, los más, nostálgicos doblaban la ropa milimétricamente, haciendo tiempo para recordar ese presente ya lejano que no se volvería a repetir. Cuando quedaba hueco, guardaban fotografías u objetos de gran valor afectivo, para no pasar hambre; cuando no, se le hacía. Tras ello, emprendían un plomizo camino hacia la plaza del pueblo (solos o acompañados). La mayoría no miraba atrás, por miedo a arrepentirse, o por miedo a ser detenido. El pueblo ya no era seguro. Con la inquietud de quien se sabe observado, esperaban el autobús de línea regular. Subían; pese al esfuerzo, los más duros rompían a llorar al dejar de ver el campanario. Todos, sin saberlo, habían quedado en Madrid.


2 comentarios:

  1. Subieron....
    pero sin saberlo, todo quedaron en Madrid.

    Más que seguro desconozco la historia.
    Es una ficción,
    es el comienzo de Madrid,
    es un sueño?

    Saludos cordiales.

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    1. La verdad es que verídica es, no sé cuanto pero es real, por lo menos en mi cabeza. Habla sobre el comienzo de la Guerra Civil española, y el éxodo que se vivió desde los pequeños pueblos de las provincias, hacia grandes ciudades (en este caso Madrid), para ampararse en el anonimato de una nueva vida. Supongo que muchos hubiesen querido que lo relatado fuera ficción.

      Una perta cordial.

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