EN OCASIONES SE PASAN

ORFANDAD (No es mío, aunque me gustaría)

Sus padres biológicos murieron en un accidente de tráfico mientras él estaba en clase de equitación. Un fallo en los frenos del coche les impulsó al precipicio, camino de su casa en la montaña. Tenía doce años y a nadie más en el mundo.

Cuando, seis años después, la policía llegó para anunciarle que sus padres adoptivos habían muerto en el naufragio de su yate en el Mediterráneo, él estaba en el examen de selectividad de septiembre. Se había despedido de ellos dos días antes, dejándoles en la isla y prometiéndoles que volvería con un aprobado.

«No puedo olvidar que he de deshacerme de todos los manuales de mecánica en cuanto llegue a casa» pensó –sin un pellizco de compunción–, bajo el calor metálico de la meseta, mientras calculaba –grosso modo- el monto total de esta segunda herencia, que le permitiría vivir sin trabajar el resto de su vida.



Sacado con premeditación y alevosía de la casa de Pedro Sánchez Negreira,DONDE SIEMPRE CRECE BUENA PROSA

4 comentarios:

  1. Mala uva la del niño!!! Me ha encantado el micro. felicitaciones Pedro Sánchez y a tí por traerlo.
    Besicos muchos.

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    1. Es lo que tiene ser un interesado. Supongo que no tiene merito elegir buenas piezas de buenos microrrelatistas.

      Una perta gorda.

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  2. Hoy no puedo decir lo que suelo cuando nos traes un "deotros", Cortacuentos. ;-)

    Muchas gracias por este reconocimiento que me halaga sobremanera.

    Un abrazo.

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    1. Gracias a ti por brindarnos pequeños textos de gran tamaño. No se merece el agradecimiento.

      Una perta.

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