EN OCASIONES SE PASAN

VUELTA A CASA

Tal vez cansada de planear durante horas intentando emular el vuelo del águila; a lo mejor hastiada de sobrevolar los rincones más espectaculares del mundo sin compañía; probablemente agotada de provocar huracanes en Nueva York; el hecho es que la mariposa buscó azarosamente esa caja de zapatos llena de hojas de morera y se introdujo en ella con la naturalidad de quien lleva haciéndolo media vida. Una vez dentro, arrugó sus alas como si se tratase de papel de fumar y se transformó en un gusano, cuyo tamaño fue menguando tanto, tanto, tanto… que llegó un momento en el que se parecía más a una bella y diminuta larva que a otra cosa de colores.

4 comentarios:

  1. ...y salió una crisálida y vuelta a empezar. Me has recordado mi veranos de niña criando gusanos de seda, era impresionante observarlos, creo que ha sido donde he invertido más tiempo en aquella época donde no me cansaba de mirar y observar todos los cambios que se producian.
    Besicos muchos.

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    1. Creo recordar algo parecido en mi infancia. Aunque la moda escolar creo que termino con mi paciencia antes de agradecer a la madre naturaleza tanta magia.

      Una perta.

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  2. Dado el poder que tiene, mejor volver a esa caja para renacer de nuevo.

    Besitos

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    1. No vaya a ser que el mundo se termine en un suspiro.

      Una perta.

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