EN OCASIONES SE PASAN

SECUELAS DE CIRCO

Afirmamos los que bien conocemos a Ana María Shua (y no me estoy refiriendo a simples y vulgares lectores) que invirtió grandes cantidades de dedicación, pasión y arte para escribir sus cuentitos sobre la carpa, que se ha quedado enfrascada en ese diminuto mundo de lo circense y no es capaz de salir.

Para muestra un botón: no es extraño, cuando uno de nosotros, longevos amigos, la vamos a visitar, que nos la encontremos representando complicados números caseros: haciendo equilibrios entre pinzas y braguitas; aleccionando, cinturón en mano, a alguno de sus fieros gatos para que se sostengan de ese pie que nunca se nombra; como malabarista, manteniendo en ese alarde cíclico del suspense a su Olivetti, su libreta de ideas y el primer PC que tuvo; sacando de la olla de la cocina, cual chistera, una familia entera de conejos, varias gallinas y algún que otro anca de rana...

No obstante, sabiendo el recelo que nuestros ojos despiertan en el resto de los mortales, hemos puesto en conocimiento de serios medios de comunicación la existencia del espectáculo, y no os preocupéis lectores mundanos, pues Telecinco se ha comprometido a cubrir la noticia.

4 comentarios:

  1. Este libro me gustó muchísimo. Me ha gustado esta crónica que has hecho de las intimidades de Shua en lo más recóndito de su hacer cotidiano. ;)

    Un abrazo feliz ¿te gustó el libro?...

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    1. Buenas Laura. Me alegra verte por aquí. Sabía que te había gustado, pues en cierta ocasión (creo que en el verano pasado) algo comentaste. Lo cierto es que yo también lo disfrute, y aunque publicar un libro de micros en torno a un único tema me parece un ejercicio muy complicado, debo decir que la señorita Shua lo hace con un grandeza inigualable.

      Una perta gorda.

      PD: no me he olvidado de tu detalle.

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    2. Si quieres leer otro libro complicado (por lo que dices de relacionado con un tema) lee el de Patricia Esteban Erlés, Casa de muñecas, también de micros. ¡A mi me gustó!.

      Pero...¿por qué tiembla la pantalla? Sé que te lo pregunté, pero no sé la entrada en la que lo hice.

      Besos de fin de semana.

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    3. Muchas gracias Laura. Lo apuntaré y lo buscaré dentro de un par de meses, cuando el verano venga en mi ayuda, pues a día de hoy tengo demasiados frentes abiertos, y el día resulta demasiado pequeño para disfrutar del enorme placer de la lectura.

      Lo de la pantalla no te preocupes, con cabrearte es suficiente. Imagínate yo, que para responder tengo que salir y volver a entrar. Menos mal (en este caso y solo en este) que no es un espacio muy transitado.


      Una perta gorda.

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