EN OCASIONES SE PASAN

POR VOLUNTAD DIVINA

El buitre seguía trazando círculos sobre el moribundo, mientras el sol preparaba la última estocada. Cuando todo parecía sentenciado y lo de salir indemne semejaba una utopía, el escritor decidió que la presa se desvaneciera, mientras el animal y el astro, contrariados, buscaron otra víctima.

4 comentarios:

  1. Trampas de escritores que juegan a ser dioses...

    Buen trabajo.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Pedro. Supongo que ahí reside la magia de escribir, aunque tal vez en el ejemplo puesto todo resulta más burdo.

      Me alegra que te haya gustado.

      Una perta gorda.

      Eliminar
  2. Excelente mic.
    Las plumas pueden cambiar los finales a su antojo...

    Saludos y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo que tienen las plumas, así como el vuelo de los dedos sobre un teclado, o el agarrado baile que mantiene la mano con el bolígrafo...

      Al final es todo cuestión de una adecuada sinergia.

      Me alegra que te haya gustado.

      Una perta gorda.

      Eliminar