EN OCASIONES SE PASAN

EL JUGADOR

Perdió jugando al póquer: dinero, fincas, casas y coches. Cuando quiso jugarse su vida ya no le pertenecía.

4 comentarios:

  1. Me parece muy bueno. Pierde hasta la vida y no le queda no el consuelo de quitársela. Triste. Como todos los juegos que hacen perder la compostura y se convierten en enfermedad.

    Besos.

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    1. Gracias Laura. Supongo que hay muchas formas de perder la vida, y otras muchas de regalarla. Dudo cual será mejor.

      Una perta gorda.

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  2. ¡Se jugó la vida! Muy bueno.
    Saludos desde Pergamino, Buenos Aires.

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    1. Todos nos la jugamos. Forma parte de su esencia.

      Una perta.

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