EN OCASIONES SE PASAN

LAS INDICACIONES

Caminaba por la calle peatonal. La densidad de transeúntes era enorme y decidí salir en el primer cruce a la derecha. Cuando me tope con un conductor le pregunté por el camino más rápido para llegar al centro comercial. Me dijo que siguiera recto, hasta llegar al cartero, vestido de amarillo, luego torciera a la derecha, y me encontraría con un ciego; una vez allí lo más rápido sería coger la tercera en dirección al policía, girar de nuevo a la izquierda y seguir hasta encontrarme con una enorme casa roja. Desde ese punto, a escasos cincuenta metros norte encontraría los grandes almacenes. No fue así. Sospeche que habían derruido la casa.

3 comentarios:

  1. Magnífico!!
    Un relato que me atrapa, está excelente.
    Abrazos.

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  2. Gracias Genessis, aunque a mi me parece bastante modesto. Un simple juego de cambios.

    Una perta.

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  3. Jajá....¡y mira que hacía tiempo que no te visitaba! pero cómo me alegro de hacerlo por la sonrisa que me llevo puesta. Dices que es "modesto", bueno, a mí me parece que juegas con la supuesta inmovilidad de las personas de una forma soberbia, y que tiene una doble lectura en la que solo hay que rascar un poco.

    Un besazo para ti y que el 2014 te traiga buenas atmósferas para ambientar tus relatos. :) (Y procuraré llegar más a menudo.... y recobrar el tiempo que a veces me falta :)

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