EN OCASIONES SE PASAN

PÁNICO

El otro día tuve la osadía de abrí un libro de terror. Las bisagras de sus tapas chirriaron como viejas puertas. Dentro me costó encontrar la luz, pero hubiera sido mejor no haberlo conseguido. Lo que allí vi fue espantoso, y las afiladas hojas resultaron peligrosísimas. Terminé de leer, con el corazón en un puño. Asustado constaté que este no era el mió, cerré las tapas con fuerza, fruto de la tensión, y la huella de mis dedos, ensangrentadas, quedaron grabadas como sellos. Una vez a salvo, note una mano en mi espalda. La paranoia se ha convertido en mi sombra.

8 comentarios:

  1. Muy bueno, casi da miedo mientras se lee y al llegar al final, ufff. Terrorífico en verdad.
    Besicos muchos.

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    1. Sí, yo no sé si volveré a abrir un libro.

      Una perta.

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    1. Gracias Jordim. Supongo que bastante lúdico, sin más.

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  3. Para leerlo de día y a buscar libros nuevos...
    Excelente micro.
    Saludos.

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    1. Tal vez la lectura no sea tan sana como dicen.

      Una perta.

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  4. Hola, acabo de iniciar el proyecto 365: escribir un relato por cada día del año. Si quieres seguirme, mi blog es: http://pepitas-de-oro.blogspot.com.es

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