EN OCASIONES SE PASAN

LA HISTORIA DE UN ROBO

Los cuerpos negruzcos seguían erguidos en la orilla, a sus pies crecían enormes sombras grisáceas y la arena había perdido su tonalidad, confundiéndose ahora con el bravo mar, que batía suavemente la costa desprovisto de su fuerza azul. Mientras, a lo lejos, el ladrón huía con todos los colores dejando a su paso una estela inconfundible que rápidamente fue bautizada, por los que desconocen la historia, como arcoíris.


4 comentarios:

  1. Un micro que con prosa ajustada tiene un largo aliento poético, Cortacuentos. Me gusta cómo nos desliza por su lectura.

    Un abrazo,

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    1. Gracias, supongo que hay recursos que nacen inconscientemente; será el abuso de los mismos en otras épocas.

      Una perta Pedro.

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  2. Me encanta esta idea del ladrón de colores, Cortacuentos. Y hoy que todo se tiñe de rojo y verde, espero que ese ladronzuelo no ande muy cerca. ;)

    Un beso de Navidad para una persona especial que hoy se ha acercado hasta mi blog y me ha dejado un bello comentario. Gracias y disfruta de estos días. Besos.

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    1. Gracias Laura por el comentario, aunque creo que el ladrón de colores en está época tiene para aburrirse.

      Disfruta de las fiestas, de los tuyos y de la magia que sepas crear, que no dudo (viendo tus relatos), será mucha. Por cierto, sé que no eres un pulpo, pero no has notado a veces que tus brazos se multiplican como panes... o era como peces. Bueno, tú sabrás que para eso eres la que tiene el poder.

      Una perta gorda y a disfrutar.

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