REFLEXIONES A PIE DE TABLERO (Accésit del XX Premio Internacional de Relato Breve Julio Cortázar)
Ahí estaba, a tres centímetros del poderoso alfil, a punto de matar al rey blanco. Todo un honor para cualquier ficha, y mucho mayor teniendo en cuenta mi condición de peón. Era una decisión sencilla, solo tenía que dar un paso firme, y esa noche en la caja todos brindarían en mi nombre… incluso las torres que tenían por costumbre mostrarse distantes. De repente percibí la presión de los dedos índice y pulgar alrededor del cuello. Y con ellos volví a notar esa sensación de desprecio hacia los míos, tan extendida entre cuadrículas. Nunca se nos respetaba, ni en estos instantes cruciales en los que nos convertíamos en imprescindibles soldados de largo sable.
Lo peor es que el dinosaurio, del que dicen que hablaba el maestro, ha vuelto.
ResponderEliminarUn abrazo,
La verdad es que creo haberle visto, pero afortunadamente el a mi no.
EliminarUna perta Pedro.
Miguel, el otro día me revelaron cómo nació este microrrelato o su germen al menos, y es curioso cuanto menos. Yo le he cogido mucha tirria a este dinosaurio de microrrelato, que será muy famoso y estupendo, pero que los hay mejores para definir el genero. Incluso del propio Monterroso, el cual estoy seguro que si lo llega a saber...
ResponderEliminarUn abrazo.
Yo creo que lo mejor de el microrrelato no es el microrrelato en si, más bien me decantaría por afirmar que lo mejor del mismo es como lo han convertido en bandera y marca de un género literario tan actual. Yo tirria no le he cogido pero coincido contigo en que todos tenemos algún microrrelato mejor que ese, y como no, Monterroso también.
EliminarUna perta.
El dinosaurio ha vuelto, está en ENTC más vivo que nunca, en pleno homenaje a Monterroso a través de mogollón de historias que lo rememoran.
ResponderEliminarEstoy un poquito con Nicolás... a fuerza de ver al dichoso dinosaurio me parece que va perdiendo su fuerza.
Un abrazo de sábado Cortacuentos.
Ya lo he visto Laura, aunque yo he decidido plantar sueños y dejar a un lado al pobre dinosaurio, pues tanto trabajo le va a matar.
EliminarCon respecto a la valía del mismo, yo creo que radica en que es un símbolo, y como tal a ejercido durante todos estos años, pese a que los haya mejores.
Una perta.