EN OCASIONES SE PASAN

CONDENADOS A NO ENTENDERSE

Las gafas azules, para desayunar; las de color verde, para comer; las marrones para cenar; las negras; para mandar dinero a su mujer y a sus tres hijos; las blancas… Tiro de la manta y echo a correr. Un hombre de azul impoluto le perseguía subido a 125 caballos; los dos estaban condenados a buscarse la vida; la persecución era algo coyuntural.

6 comentarios:

  1. Buscarse la vida, buscándose el uno al otro: uno para encontrarse y el otro para perderse, o viceversa...
    Mucha miga escondida en muy pocas palabras: si es el perseguidor quién más necesita al perseguido... "Tirar de la manta"...
    Un abrazo Cortacuentos.

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    1. Supongo que son paradojas las del bien y el mal, y en muchas ocasiones los intereses de las personas estando contrapuestos crean una relación dependiente digna de analizar.

      Me alegra que te haya gustado.

      Una perta gorda Miguel.

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  2. Genial pequeña historia, una forma como otra cualquiera de ganarse la vida...

    Saludos.

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    1. ME alegra que te guste Yashira. Cierto es que la vida prima sobre todas las cosas, y que nadie tiene la toga (pese a que muchos lo crean) para juzgar el oficio de otros.

      Una perta.

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  3. Enigmàtico, creo que se puede llevar a diversas situaciones.

    Abrazos Cc.

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    1. Yo no estaba pensando en un planteamiento tan abierto, pero me alegra que dé para muchas lecturas.

      Una perta.

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